El Piano Ambiente Amigos La Cocina Historia...s
 
     
   
 

En cualquier negocio en el que se tenga relación directa con multitud de personas, es fácil coleccionar las historias que éstas cuentan, en todos los ámbitos de su vida; profesional, familiar... Pero si el entorno es tan distendido y alejado de las preocupaciones cotidianas como el de un local nocturno, las anécdotas se multiplican y crecen en variedad y profundidad. Ello sucede con mayor intensidad si unimos a esta mezcla la chispa de la improvisación y el lucimiento, y el fondo musical es el lienzo en el que se superponen diariamente las pinceladas de la sensibilidad, la nostalgia, el humor y la camaradería.

Y si ese local es, además de todo lo anterior, punto de reunión entre personalidades conocidas de diversos entornos y amigos anónimos, crisol entrañable de pintores y oficinistas, empresarios y músicos, actores y abogados, marqueses y modelos... Entonces hablamos de un símbolo, de un faro en la noche madrileña, de un ambiente que tiene entidad propia y actúa como un imán sobre todos los amigos que nos visitan habitual e incluso diariamente.

Después de una vida tan dilatada como la de Toni2, después de tantos años y tantas personas queridas desfilando por nuestro salón y cantando con nosotros, creemos que las historias que todas ellas nos han regalado han comenzado a convertirse en Historia. En esta área de la web os contaremos algunas de ellas.

 
     
 

HOMENAJE A ROMÁN

 
     
  Hace ya algún tiempo que este mago del piano, eternamente elegante y delicado con su aspecto, sus manos y su voz, nos dejó para siempre. Fue entonces cuando algunos amigos suyos, compañeros o clientes, decidimos juntar unas letras como homenaje a su persona y su enorme trayectoria musical. Las incluyímos en esta página con su seguro consentimiento, para que sirvan como recuerdo emocionado y agradecido.  
     
 

Siempre que alguien se va, te quedan palabras pendientes de decir, cosas por hacer. 

Lamento no haber llamado más a Román. Lamento incluso no haber cogido un avión y haberme presentado en Uruguay para darle un abrazo. Porque lamento que se haya ido. Porque se ha marchado de la Tierra también parte del talento de los seres humanos, que en tanta proporción él tenía y tan bien mostró por muchos lugares del planeta.

Gran artista, conocido por todos los que le vieron y gran compañero de trabajo. Eso lo sabemos los que tuvimos el privilegio de luchar con él. Román: que no pare tu piano y no dejes de cantar nunca.

Hoy sentía la necesidad de hacer algo. Compartir con vosotros, amigos, compañeros de Román, una lágrima. Vale la pena llorar por la gente con la que has compartido buenos momentos.

Eloísa Martín

 
 

 

 
 

La incredulidad y la tristeza no me permiten añadir mucho más a vuestros mensajes. Sólo que al menos nos quedaremos para siempre con su interpretación de "Malena", para mí, la mejor de tantísimas como hemos oído.

Víctor Simonet

 
 
   
 
 

En momentos como éste las palabras sobran, así que voy a escribir las mínimas.

Doy gracias a Dios por que Román haya cruzado la frontera como de un sueño a otro.

Se lo merecía por haber sido una persona eminentemente buena.

Y le doy gracias a él por que nos haya dado una lección tan magistral de entereza, discreción y dignidad.

 Me di cuenta de que pensar en él es escuchar su risa, esa risa que —con su ingenio y sus ocurrencias— tanto nos provocó y nos contagió.   Su lección y su risa son un legado inolvidable.

 Ricky

 

Mi corazón y mi alma están tristes; cuántos momentos pasamos, y él me decía: “¡Kekiña, no te rindas, sigue luchando, ojalá en Canarias tu oído se cure!”... Y así fue.

¡En el cielo, Dios te tiene en un lugar especial, gran persona, amigo y maravilloso artista!

Sabías transmitir y hacer sentir.

La canción que más me gustaba —como él la cantaba— era “Y háblame”.

ROMÁN: SIEMPRE ESTARÁS EN MI CORAZÓN.

Keka

 
     
 

POR TI, ROMÁN.

Si bien comprendo que tras las palabras expresadas en este dolor colectivo de los amigos cercanos a Román no se requiere añadir nada más, Luis Villalanda y yo queremos expresar nuestro pesar por una pérdida realmente lamentable.

Un gran artista y aún mejor persona se nos ha ido. Un maestro que nos dejó su huella muy a su manera.

Recordarle, ¡hay tantas maneras...! Me viene a la mente su magistral interpretación de "El último café"... y recuerdo cuando me pedía que tocara “La Comparsa” de Ernesto Lecuona, que le encantaba...

Román: aún me parecen increíbles las pocas veces que te llamé por teléfono y escuché tu voz, tan juvenil...Eres una referencia obligada como artista para todos los que vivimos de esto. Pero quedaste aquí. No te has ido en absoluto. Todos te recordamos hoy y no podremos olvidarte NUNCA.

Luis Villalanda y Tony Gómez

 
 
 
   
 
 
 

Mi querido y admirado Román:

Desde niño he pensado que hay personas en el mundo que no deberían morirse nunca. Algunos, por la huella humana que dejaron; otros, por la felicidad que repartieron; otros más, por la excelencia con la que desempeñaron sus aficiones o profesión… Y los menos, como tú, por todo ello a la vez.

En mi doble vida como ejecutivo de día y bohemio de noche, tuve la oportunidad de disfrutarte desde diferentes ángulos. Aún recuerdo las charlas en mi coche a las tantas de la madrugada, escuchando en el equipo de música tal o cual canción recién adquirida, la impostación del cantante, los arreglos de cuerda y la excesiva percusión. Juntos conversamos acerca de la testarudez de tal cliente o la delicadeza con que algún común amigo pianista fraseaba la “blue note” de cierto tema de Gershwin.

Me acuerdo de cómo me enseñaste a identificar la tonalidad de un tema aplicando tu diapasón en mi sien y cómo tarareabas "Cry me a river" cuando yo la tocaba en mi primer pase del Toni2, lo que hacía en parte porque sabía que te gustaba y quería contar con tu aprobación y, de paso, con tu fantástica voz.

Nunca supe si cantabas mejor que tocabas o al revés. Pero lo que sé con certeza es que no importa que cantaras, tocases, vivieras, rieses o te enfadaras; todo lo hiciste con clase, elegancia y señorío. Y me siento orgulloso de haberlo conocido de primerísima mano. Pronto nos veremos, Román. Y entonces tendré oportunidad de que termines de descifrarme cierta armonía que ambos sabemos, la que dejamos a medias y hoy se me hace injustamente vacía.

Tu agradecido alumno,

Iván Yglesias-Palomar

 
 
   
 
 

En Montevideo, hace casi un año, pensaba cada día que debía viajar hasta Carmelo para visitar a Román. El tiempo contado me lo impidió. No pude ir. Pero Román también estaba en Montevideo. Tenía esa forma tan uruguaya de la cultura europeizada mezclada con el tango y con el sentido del humor. Y con la melancolía, claro. 

Volví con esa mala conciencia de no haberle visto.

Estaba tan cerca...

Ahora quiero recordar su alegría, su gran sentido del humor, su interés por la palabra, las palabras, cómo se divertía comentando la forma y no el fondo de lo que escuchaba. Muy divertido. Y también muy inteligente, este oriental querido que tanto amaba la ópera y el tango.

Dejo aquí para Román un poema de Ángel González.

“Ya nada ahora
Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo
Pero nada ya ahora
—ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa—
podrá evitarlo:
exento, libre,
como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,
creciente en un espacio sin fronteras,
este amor ya sin mí te amará siempre.”

Isabel Lorenzo

 
 
 
   
 
 
 

"Nuestro Román", tan nuestro que casi no éramos conscientes de que él tenía su origen y su gente en su querida tierra... Me empezaron a brotar las canciones que aprendí de él, con él, tan cercano, tan impoluto, con esa fina estampa, su ironía, su orgullo... y esa sonrisa maravillosa que nos recibía en cualquier día aciago en que acudiéramos en su búsqueda, sabiendo que él transformaría ese nubarrón del alma en rayos de luz...

Le siento en mí, forma parte de mi vida, su hombro se lleva muchas lágrimas mías y me dejó tantas canciones... Su ironía, su inteligencia...

"Penélope"... Me veía y la cantaba; sin hablar, me conocía... “Sapo cancionero”, también para mí... Él lo hacía todo en el momento adecuado... “Strangers in the night”

Al saber que a partir de ahora nos acompañará sólo en el corazón, a su aire, como a él le gustaba, la primera canción que me viene a la mente es “Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida” y pienso: ¡Olé por ti, Román! ¡Conseguiste regresar a los viejos sitios y “A tu manera”...! Muchas gracias por haberte cruzado en mi vida, por ser así, por tu voz, por tu música, por tu alma blanca... GRACIAS...

Con amor, desde Marbella...

Viqui  (y gracias por tantos "Strangers in the night")

 
     
 

Román, mi compadre:

De cualquier piano,
las teclas blancas y negras
vestían sensibilidad
cuando tus manos, Román,
se posaban sobre ellas
acompañando tus notas
con tu voz maravillosa,
entonando mil melodías,
tangos, boleros, chotis,
incluso hasta zarzuelas
y no existió una canción
que no tocara Román
y, a su vez, interpretara.
Tuve la suerte, también,
de que tú me acompañaras
en mis noches cantarinas
de mis visitas a Tony.
Y así te recuerdo yo.
Hasta siempre:

Chiky

 

Imposible definir en pocas palabras lo que Román significó para mí. Gran amigo, alegre, sensible y generoso, hizo realidad uno de mis más deseados sueños: cantar. Nunca olvidaré una noche en Toni cuando, tomando una copa, hablamos de “Malena”, que coincidió en ser nuestro tango preferido —y, sobre todo, el de su madre y el de mis padres, algo que lo hacía muy especial—. Él me animó a cantar en público, me acompañó y lo hizo posible. Entre otras cosas, ¡hasta inventó unas claves —que guardaré eternamente— para no quedarme en blanco con la letra!

Dice el tango: “Cuando todas las puertas están cerradas…”. En un callejón de mi alma, las puertas estarán siempre abiertas para recordar a ese gran músico y mejor persona. Él entraba en tu vida y ahí se quedaba para siempre. Conservar en la memoria su sonrisa, su cariño y las veces en que canté con él, es el mejor regalo que me pudo haber dejado.

Poly

 
     
     
 

A mi amigo Román:

Fuiste un buen amigo y mejor persona, de ésos de los que Sócrates decía: "Preferid, entre los amigos, no sólo a aquéllos que se entristecen con la noticia de cualquier desventura vuestra, sino más aún, a los que en vuestra prosperidad no os envidian".

Hasta siempre, Román. Hasta siempre, amigo.

Arturo Fernández Garrido

 

 
 
     
 

EL "RINCOLL"

 
 

 

Uno de nuestros clientes más distinguidos y cotidianos, el célebre humorista José Luis Coll, tenía la costumbre de sentarse siempre en el mismo sitio: un pequeño rincón a la entrada de Toni2, en la confluencia entre la majestuosa barra y el gabinete destinado al teléfono público.

Su reciente fallecimiento, en marzo de 2007, dejó no sólo un vacío irreparable en el ánimo de los que le saludábamos cada noche y compartíamos historias con él, sino también en el local. Su famoso rincón favorito, triste y solo sin su presencia, fue conocido desde entonces con  el nombre de "El RinColl", cariñoso apelativo que le dedicó años atrás otro gran ilustre amigo de la Casa, el también humorista Millán Salcedo, componente del mítico Martes y Trece.